Es interesante saber que en el cuerpo, los seres humanos contamos con puertas de entrada...
YONQUAN, PUNTO 1 DEL CANAL DE RIÑON, BESITOS PARA LA PACHAMAMA |
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Es interesante saber que en el cuerpo, los seres humanos contamos con puertas de entrada y puertas de salida de energía y que por medio de ellas nos comunicamos con el exterior. No solo los antiguos maestros Chinos ubicaron estos puntos, pero si fueron ellos los más detallistas en dejarnos los mapas de esas avenidas energéticas bien marcados en nuestro cuerpo. Les llamaron meridianos y a los puntos que conforman esos trayectos les llamaron puntos de acupuntura.
En particular en la planta de los pies, el punto Yonquan (se pronuncia yonchuan en español), se caracteriza por dejar entrar al cuerpo provisiones energéticas procedentes de la Tierra, pero también es una puerta de salida de nuestra energía hacia ella.
Cuando practicamos las caminatas de Luohan Qi gong, cuyos ejercicios consisten en movimientos suaves tipo caminatas en forma de zigzag, nos gusta hacerlo descalzos, para que no haya ninguna interferencia en la comunicación entre el planeta y nuestro cuerpo. Yo les explico a mis alumnos que esto sería el equivalente de conectar el celular a la electricidad. A un celular sin carga no le funciona ninguna aplicación.
Al caminar descalzos sobre la Tierra (conocido también como Earthing), nos recargamos de energía. Eso nos trae beneficios como sentirnos con mejor ánimo, vitales, con claridad mental, nuestros procesos fisiológicos se optimizan, tenemos más paciencia, etc.
Además, con la técnica del Qi gong apredemos a llevar a cabo los movimientos corporales de manera que la entrada de energía se optimiza, ya que se nos instruye a poner presión con nuestro propio peso, en puntos específicos como Yonquan, para estimular aún más esa entrada energética que tantos beneficios nos trae.
Hablando de las palabras y la comunicación, recordemos también que todo lo que sale de nuestra boca, es porque está guardado en nuestro corazón. Con la boca también damos besos a nuestros seres queridos, en muestra de cariño, pero también es una forma poderosa de conectarnos íntimamente con los demás. Ahora imaginemos que Yonquan es una boca energética en la planta de los pies y que con cada paso, vamos dándole un besito a la Pachamama, compartiendo con ella lo que somos, lo que llevamos dentro. Literal, volvemos a sentirnos “conectados.”
Por otro lado, con cada paso, también comemos de ella la vitalidad, la recarga energética que necesita nuestra maquinaria para trabajar: así nutrimos funciones fisiológicas pero también emocionales y psíquicas que dependen de esa nutrición energética estable.
Te invito a que te des la oportunidad de hacerte consciente de tus pasos en esta vida. Con cada uno das y tomas algo. Tu camino por la vida habla de una relación diaria e íntima con tu entorno, con tu planeta.

Imagenes: Freepik